6 ago. 2012

"Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha al mismo tiempo fue el no aceptar las cosas como dadas. A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra "madre" era la palabra "madre" y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mí un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba."
"En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas."
“Hago lo que puedo para olvidarme, mejor que se vaya borrando de nuevo hasta otro sueño”
“La fuga era una sucia manera de aceptar lo inaceptable, de infringir demasiado tarde la única vida imaginable”
“¿Hasta cuándo vamos a seguir creyendo que la felicidad no es más que uno de los juegos de la ilusión?”
“Siempre quejándote de todo y a la vez fingiendo no darle importancia a nada, vives de esperanzas pero no sabes ni qué esperás”
“Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo”
“Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo”
“Fui una letra de tango para tu indiferente melodía”
“Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino es también la luna y el espejo, busco esa línea que hace temblar a un hombre en una galería de museo. Además te quiero, y hace tiempo y frío”
“Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo”
“Por eso no seremos nunca la pareja perfecta, la tarjeta postal, si no somos capaces de aceptar que sólo en la aritmética el dos nace del uno más el uno”